El hombre de la casa

Desde que tengo memoria mi mamá ha sido siempre el hombre de la casa. Y no es que no haya tenido papá, ese viejo ahí está, pero la de los cojones siempre ha sido mi mamá.
Viejo yo ya no soy un niño, ya no tengo miedo. Si seguís jodiendo a mi mamá te voy a reventar a pija. Estoy cansado de que le tomés el pelo a mi mamá, estamos cansados de tu jodida amargura y tu jodida mala cara. Viejo creo que sería mejor que te fueras a la mierda de la casa, viejo hacenos el favor de irte bien a la mierda por favor.

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Trans chica

Trans chica

Mi amor, mi bella hermafrodita,
mi hermosa trans chica.
Tú la de los pies finos y perfectos,
la de los senos duros y firmes,
la de las piernas largas y delgadas.
Querida mía, soy esclavo de tus piernas
y libre cuando las abres para mí.
Mi amor, mi bella trans chica,
la que me transporta y excita con solo cruzar las piernas y subir un poco su falda,
la que me haces terminar antes de empezar,
la que siempre dura más y siempre está más dura.
Mi querida y codiciada trans chica,
tu polvo es mejor que la coca,
y tu semen es más lechoso que el opio.
Nada me encanta más que sentir correr tu blanco semen por mis piernas;
lentas y calientes gotas bajando,
rodando por mis piernas…
Mi amor, mi bella, mi hermosa tras chica,
la que camina más sensual que cualquier otra chica.
Mi mejor polvo, mi dulce y lechosa trans chica.

Mi primer amor

Salté de una montaña y empecé a volar por el bosque, pero no era un vuelo muy controlado que digamos, era mas bien como una hoja al viento, entonces traté de relajarme porque estaba muy tenso y paranoico, logré tranquilizar mis nervios y empecé a descender lentamente, aterricé en la punta de un pino, el aire movía el árbol con violencia, pero yo ya estaba tranquilo, nada podía arrebatarme la paz espiritual que acababa de conseguir. Desde la punta de aquel pino, que era el más alto de todos, se podía ver todo el panorama, precioso paisaje adornado de flores y cascadas. Vi a mi ex novia, mi primer amor, iba caminando sola y triste por un sendero, iba deshojando una flor, le grité, ella me vio y me hizo señas que bajara a donde ella.
—¿Dónde aprendiste a volar?  —Preguntó ella con gran sorpresa.
No le respondí.
Ella estaba muy linda, como en sus mejores tiempos, en la flor de su juventud, nunca estaría tan linda como en aquellos días en que fue mi novia…
Nos abrazamos fuertemente, hacía mucho que no nos veíamos. La besé con ternura, ella dijo que aún me amaba, la volví a besar para cerrar su boca y que dejara de decir esas cosas a las que yo no sabía que responder. Nos besamos largo rato hasta despertar.

El gallo

El gallo

Tengo un gallo bravísimo, es más bravo que un perro con rabia. Soy un hombre de apuestas y en mi última apuesta me hice del gallo del que les hablo. Es un gallo grande, totalmente negro y con la cresta rasurada, su antiguo dueño lo peleaba en las peleas clandestinas y dice que el gallo nunca perdió una pelea, también dice que incluso el gallo derrotó a un par de perros, a uno de ellos le sacó los ojos con con las navajas de sus patas; navajas que aún lleva encima ya que nadie es capaz de sacárselas de encima… yo he intentado quitarle los cuchillos de las patas pero el gallo no se deja, es un caballo loco, me ha acuchillado por todas partes, el gallo es un peligro, es el mismo demonio.
Una noche me acerqué a su jaula mientras el gallo dormía, caminé lo más lento posible para no hacer ruido y no despertarlo, quería sacarle las navajas de las patas… abrí la puerta y lentamente metí mis manos, cuando mis dedos hicieron contacto con sus plumas el gallo se encabritó y me lanzó como diez patadas en menos de un segundo. Me dejo las manos y brazos totalmente ensangrentados y tuve que ir de emergencia al hospital porque una de sus jodidas navajas me había cortado una vena y estaba empezando a desangrarme.
Unas semanas más tarde fue mi hermana la victima de sus navajas. De alguna forma el gallo encontraba la forma de escaparse de la jaula de vez en cuando y andaba por la casa buscando alguien a quien joder. Yo estaba en mi cuarto cuando empecé a escuchar los gritos de mi hermana que me llama, fui corriendo a ver que pasaba y la encontré en el baño, desnuda, acorralada en un esquina con las piernas agujeradas y chorreando sangre por todas partes, el gallo se había ensañado con sus piernas, no lo culpo, es buena carne. Traté de espantar al gallo lanzándole una patada pero este dio un salto y la esquivó, inmediatamente contraatacó con una triple patada voladora que conectó directo en mi rodilla, la herida me dolió tanto que me hizo flaquear y caer de rodillas, el gallo aprovechó la ocasión y lanzó oto feroz ataque contra mí, recibí dos patadas en el pecho y un aletazo en la cara y caí de cara al suelo. Mi hermana vio la oportunidad y trató de escapar pero el gallo era muy rápido y listo y la pilló al primer intento de escapar dándole patadas en sus lindas piernas heridas hasta el carajo. ¡Dios, los gritos que daba mi hermana! creo que sus alaridos incentivaban más la locura endemoniada de ese gallo. Me recuperé como pude y arranqué la cortina del baño y la tiré sobre el gallo, este por más que pataleo no pudo escapar de mi red, pero sí logró agujerar la cortina y hubiese escapado de no ser porque me tiré sobre el y logré dominarle.
Después de eso mi hermana me dijo que tenía un día para sacar ese endiablado gallo de la casa y que de no hacerlo le pondría veneno en la comida. Yo me negué a sacar al gallo de la casa y tuvimos una encarnecida pelea con mi hermana, ambos nos insultamos y maldecimos. Le dije a mi hermana que si algo le pasaba a mi gallo ella lo lamentaría por el resto de sus días.
Una semana después encontré la jaula del gallo vacía, fui corriendo a preguntar a mi hermana que había pasado con mi gallo. La muy perra lo había soltado, ¡lo había dejado escapar!
Ese día por la tarde, por el barrio había empezado a correr el rumor de que el jardín de niños había pasado algo… entonces mi hermana llegó muy asustada a la casa y me contó lo que había averiguado: dicen que un gallo endemoniado había entrado en el jardín de niños del barrio y había empezado a patalear a cuanto niño se cruzaba en su camino, de treinta niños no hubo uno que no recibiera más de tres cortadas en su cuerpo.
—¿Y qué pasó con el gallo? —pregunté—, ¿lo atraparon?
—¡A la mierda con el gallo! ¡jodió a todos esos niños! —gritó mi hermana indignada.
—Es tu culpa por haberlo dejado escapar
—Yo no sabía que ese gallo hijueputa iba hacer algo así.
—¿La gente del barrio sabe que el gallo es mío?
—No, solo tus amigos.
—Ellos no dirán nada.
—Claro, son tus jodidos amigos.
—Tengo que recuperar ese gallo.
—Ojalá que ya lo hayan matado.
—Ese gallo es inmortal…
Pasaron un par de semanas y no se volvió a saber nada del gallo, pero aparecían muchos perros y gatos a los que le faltaban los ojos, yo sabía que eso era obra de mi gallo… yo sabía que seguía vivo y andaba por ahí echando polvos con los gallinas y sacándole los ojos a los perros y los gatos.
Un día lo encontré echado en la puerta de la casa, había vuelto a casa… desde entonces no lo volví a enjaular, camina libremente por la casa, eso sí que no lo dejo ir a la calle porque es un peligro ambulante.
Mi hermana y el gallo nunca hicieron las paces, este último la agarra contra ella cada vez que se cruza en su camino. A mi hermana ya no le caben mas cicatrices en sus piernas.

Mi novia

Tengo una novia a la que nunca he besado, tenemos casi dos meses de estar saliendo y aún no sé el sabor de sus labios, ella dice que no es necesario que nos besemos porque nos queremos. Me siento bien cuando estoy con mi novia, ella es muy divertida, es super extrovertida, me gusta porque esta loca y me hace reír a carcajadas.
Mi novia me es infiel y yo no digo nada… ella dice que yo soy el número uno, pero yo sé que no es verdad, y que de ser un número yo sería el cien o el quinientos, a ella le gustan todos menos yo. A pesar de sus infidelidades la sigo queriendo y sufro cuando no estoy cerca de ella, cuando no me habla y cuando se muestra indiferente ante mí.
Mi no novia no es tan bonita, ni siquiera sé por qué me gusta tanto, es algo muy extraño. Creo que soy victima de brujería, creo que esa bruja me ha hechizado.
“El físico atrae pero el agua de calzón enamora” reza un refrán…
Creo que mi novia ha estado usando sus agujas vudú contra mí; he estado sintiendo unos horribles piquetazos en el corazón. En las noches no puedo dormir porque escucho su risa en mi cabeza, me gusta su risa pero sus carcajadas en los oídos me están enloqueciendo. Cuando al fin logro dormir, sueño con ella, y en mis sueños la veo en brazos de otros, la veo besando a otros… siempre despierto con una crisis de ansiedad después de esos sueños.
Le he enviado solicitudes a mi novia en todas las redes sociales en las que ella está, pero ella no me acepta en ninguna. Ni siquiera tengo su numero de celular, y le ha dicho a sus amigas que no me lo den.
A mi novia no le importa lo que escribo, le he rogado infinidad de veces para que lea lo que escribo pero ella se niega, no le importa, dice que sin duda mis poemas han de ser un montón de mierda, en eso puede que tenga razón.
Mañana es el cumpleaños de mi novia, voy comprarle el arreglo floral más caro de de florería, ella se lo merece porque la amo.

Una noche en el infierno

Estaba en un burdel en choluteca, era un motel pequeño, un pequeño infierno, ¡las cosas que se veían ahí!
Yo estaba solo en mi habitación, me senté junto a la ventana para recibir un poco de aire, hacía un calor insoportable. Encendí un cigarro y observé la gente en la calle, era un vecindario peligroso, un barrio bravo, ¿qué mierda hago aquí? Pensé.  Seguí dando chupadas a mi cigarro mientras espera el viento que nunca llegó, era una de esas tardes sin maldito viento. Pensé que un baño me refrescaría un poco, me quité la ropa y me metí al baño, el agua estaba caliente, tan caliente que quemaba, era el infierno. No me bañé, me volví a cambiar y salí a dar una vuelta a la calle. En la entrada del burdel me encontré con un par de niños, tenían entre doce y trece años, me ofrecieron cocaína a buen precio. Les compré un par de gramos y se fueron. Guardé el polvo en mi bolsa y seguí mi camino en busca de otro polvo.
Un par de cuadras adelante me encontré con un par putas, estaban viejas pero se conservaban muy bien, tenía buena pierna y usaban el cabello largo hasta el culo como a mí me gusta. Tenía dinero suficiente para pagar por las dos, así que me las llevé a las dos a mi cuarto.
Ellas se empezaron a desnudar, pero les pedí que se dieran un baño antes de hacerlo, se metieron al baño un poco a regañadientes, parece que no les gustaba mucho el agua a ese par. Las escuché gritar y quejarse de lo caliente que estaba la jodida agua, yo me cagaba de risa. Salieron sudando del baño las dos, se tiraron en la cama y les pedí que comenzaran sin mí, dijeron que eso me costaría un poco más, les dije que tenía las bolsas llenas y que podía con eso y con más. Ellas empezaron a lo suyo… mientras ellas se besaban y tocaban por todas partes yo empecé cortar la cocaína y delgadas y finas líneas, esnifé un par y me acomodé en mi silla a ver el show erótico por el que había pagado. Empecé a masturbarme mientras las dos putas se besaban y acariciaban, era un acto bastante amateur debo decir, creo que era la primera vez que hacían algo así, en ese momento supe que no estarían dispuestas a hacer lo de las cagadas y vomitadas que tenía planeado. Fue un show bastante triste y aburrido, fue una mala inversión. Les pedí que se fueran a la mierda, ni siquiera habían logrado parármela con su show de mierda. Las putas se fueron, me quedé solo en aquel jodido cuarto con cuarenta grados y nada que beber. Pero me quedaban un par de líneas más esperando a ser aspiradas. Nunca había esnifado más de dos rayas en una noche, muchos creen que con dos es bastante, pero yo estoy loco y siempre voy por más, me metí las otras dos rayas y me tumbé en la cama con los ojos en el techo. Minutos después desperté de un letargo, estaba bañado en sudor y casi no podía respirar, me dolía horrible el pecho y mi corazón parecía estar a punto de estallar. Me levanté de la cama de un brinco, pero no pude dar más de tres pasos cuando una terrible punzada en el pecho me tiró al suelo y ya no fui capaz de levantarme otra vez. “Voy a morir solo en este cuarto”, pensé… luego me desmayé, desperté con un dolor mucho más fuerte en el pecho.
“Si sobrevivo a esta sobredosis prometo no volver a esnifar coca”, grité. Realmente creí que moriría esa noche, de verdad que no pensé que volvería a ver la luz del sol, la única luz que pensé que vería era la de las llamas del infierno. Pero pude ver el sol un día más… no sé que me pasó esa noche, no sé si fue una sobredosis de cocaína o simplemente un severo ataque de ansiedad, la cosa es que sigo vivo, y mientras tenga vida seguiré esnifando cocaína y jodiendo con putas.

Mi lugar favorito

Mi lugar favorito

Ninguna montaña es tan alta como la de tus tetas; nunca me cansaré de escalar tus picachos,
ningún bosque es tan espeso y oscuro como el de tu sexo; los frutos más codiciables se encuentras allí,
ninguna agua es tan dulce como las aguas de tu río; fuente de todos mis placeres; nunca me cansaré de remar contracorriente hasta llegar a la fuente.
Las flores más bellas envidian la delicadeza y aroma de tus pies.
Las estrellas y luciérnagas envidian el brillo de tus ojos negros misteriosos, tus pupilas dilatadas son tan grandes como el infinito universo.
Mi reina, la miel más dulce del mundo es amarga comparada con el sabor de tus besos al besarme. 
Dueña mía, tu cuerpo siempre será mi lugar favorito en el mundo. 

La peste

“Hay personas que sueñan lo que ven en la televisión, yo sueño lo que leo”. leí “la peste” de Camus y soñé este sueño:

La gente de la ciudad estaba enloqueciendo, había llegado la peste de las garrapatas, nada de ratas. Si te picaban las garrapatas podías contraer esa horrible calentura que te hacía delirar y al final te iba a matar.
Muchas personas de mi barrio habían contraído dicha enfermedad, y la mayoría estaban muertos… podías escuchar los horribles gritos que daban los enfermos a causa de su dolor y de las visiones que veían. Era terrible escuchar esos gritos por todas partes, era como el fin del mundo.
Un par de amigos y yo decidimos que lo mejor que podíamos hacer era escapar a las afueras de la ciudad y refugiarnos en alguna montaña. Teníamos la esperanza de que en las montañas estaríamos a salvo de la gran peste, así que tomamos un par de cosas que podríamos necesitar y partimos rumbo a las montañas.

Empezamos a ascender una altísima montaña, los árboles de aquella montaña estaban secos, como si hubiesen sido consumidos por algún voraz incendio. Los árboles eran un montón de espinas negras que te atravesaban la piel al más leve roce con ellos…  no habíamos traído ningún machete para abrirnos camino entre las espinas, tampoco encontrábamos ningún camino. Mis amigos se habían adelantado mucho, y me di cuenta de que los había perdido, empecé a gritar desesperado pero ninguno me respondía. ¡Dios mío! vi que lo que quedaba de los árboles estaban llenos de garrapatas, había parásitos por todas partes, miré mis zapatos y vi que los tenía completamente llenos de garrapatas. Las garrapatas empezaban a subir por mis pantalones, entonces empecé a arrancarme la ropa de encima, pero era tarde, sentía las picadas por todo mi cuerpo… empecé a sentirme muy mal, seguro del miedo porque era imposible empezar a sentir los síntomas de la enfermedad hasta después de no sé cuantas horas, pero yo me sentí bastante mareado, sentí que la cara se me calentaba, dolor en el cuerpo, nauseas… estoy jodido, pensé. Intenté caminar y ya no podía, no tenía fuerzas, a penas y podía respirar. Las garrapatas me estaban comiendo vivo como las hormigas devorando algún insecto. Creo que me desmayé… cuando desperté las garrapatas se había ido, y los síntomas de mi enfermedad también.
Tuve muchísimo miedo, tanto, que me di cuenta que era un sueño… entonces los árboles empezaron a florecer, vi crecer la grama y todo tipo de flores de gran variedad de colores. Todo se estaba transformando delante de mí… vi florecer las plantas y dar frutos a los árboles. Se descubrió un sendero delante de mí y lo seguí, me llevó hasta una linda casa de troncos en medio del bosque. Desde afuera podía escuchar risas y canciones, también se podía oler un aroma a deliciosa comida. Entré en la casa y me esperaba una gran mesa llena de los más ricos manjares y todo tipo de bebidas. Mis amigos perdidos estaban sentados a la mesa, esperándome… Comimos y bebimos felices.
Habíamos sido víctimas de la peste, estábamos muertos.

Es muy cierto eso que dicen: “para llegar al paraíso hay que pasar por infierno”.

Fantasía

Fantasía

Acabábamos de salir de una fiesta loca e íbamos camino a otra. Me acompañaban cuatro damas y un borracho. caminábamos lentamente por el centro, íbamos un poquito borrachos, de vez en cuando nuestro amigo el borracho se detenía en alguna esquina y soltaba una vomitada. Llevé a mis amigos a una vieja casa de putas que conocía desde hace mucho tiempo atrás, era un pequeño y clandestino burdel ubicado en el centro de la ciudad. Para llegar a el había que pasar por laberínticos callejones, algunos sin salida, nos perdimos un par de veces, pero luego divisé la casa que nos esperaba. Era una casa de madera a punto de derrumbarse.
Les dije a mis amigos que me esperaran un momento mientras iba a ver quien se encontraba en la casa. subí por  un oscuro callejón y luego unas escaleras que llegaban hasta una puerta rosada, toqué, me abrió una puta, entré y saludé a dos putas más que se encontraban en aquel cuartucho. Las tres chicas estaban medias desnudas y cada una estaba en su propia cama, las tres putas tenían un par de kilos de más. En una esquina había un tipo fumando, él se encargaba de cuidar de ellas, era el padrote, lo saludé con la cabeza, el no me devolvió el saludo, era un tipo rudo. Les dije que traía compañía, buenos invitados, buenos clientes dispuestos a comprar coca por montones. Entonces obtuve permiso de pasar a mis invitados; fui por ellos y desde el callejón les hice señas de que me siguieran. Subimos las escaleras y los invité a pasar, pude ver que dos tipos nos echaban unas miradas bastante inquietantes, los quedé viendo con mi peor cara y cerré de un portazo. Entonces me quedé observándolos desde el ojo de pez de la puerta, avisé al padrote de que afuera habían un par de tipos raros con pinta de polis. El padrote empezó a lanzarme maldiciones mientras espiaba nerviosamente por la puerta, dijo que tenía la casa llena de cocaína y que sin nos atrapaban nos caerían como cien años de cárcel… los tipos caminaron en dirección a nuestra casa pero se desviaron y entraron en una vieja casa que según el padrote, era el centro de reunión de algunos homosexuales, entonces ya todos nos sentimos mucho más tranquilos y dejamos de espiar por la puerta.
La fiesta empezó en el pequeño burdel, las luces se apagaron y el telón subió… aparecieron dos títeres, uno era Enrique Bunbury y la otra era Mercedes Ferrer. Empezaron a cantar mientras bailaban, era una canción inédita porque no recuerdo haberla escuchado jamás, casi me explotó la cabeza tratando de recodar la letra de esa canción, pero no puedo recordarla, nada, creo que es una de esas canciones que solo se pueden escuchar en los sueños.
Entonces estábamos el burdel viendo un show de títeres. Las putas estaban bastante emocionadas, les brillaban los ojos. Bunbury flotaba, Mercedes volaba, jugaban como mariposas enamoradas mientras cantaban… los títeres se juntaron, se besaron, y de esa unión nació una flor. Era una flor roja, preciosa, la flor flotaba… la música se fue apagando gradualmente hasta quedar en un total silencio, entonces las putas rompieron el silencio con gritos y aplausos, el telón cayó.
Fue una gran noche en el burdel ambulante.