Mes: diciembre 2017

Mujeres

“Algunas mujeres se visten con la esperanza de ser violadas”

Continuará…

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El escritor fracasado

El escritor, el gran escritor, se quedó sin su principal instrumento de trabajo; perdió su computadora, la perdió en la casa de empeños, donde se encentran una gran cantidad de objetos que algún tiempo fueron suyos, libros, radios, celulares, relojes, zapatos…
–¡No importa¡ –Gritó el escritor fracasado, chocando sus gruesos puños en su viejo escritorio que apenas soportó el poderoso golpe–.
Una computadora es un instrumento importante para un escritor, pero para nada es imprescindible, sí, así pensaba el gran escritor; el escritor fracasado. Tenía papel y lápiz, pensó el escritor, tengo cerveza y cigarros. ¡Qué más se puede pedir!
Tengo papel y lápiz, se repetía una y otra vez el escritor fracasado, tenía papel y lápiz pero nada que escribir…

El escritor fracasado cerró su diario después de leer las penurias de las últimas semanas y lo tiró por sobre su cabeza sin importarle donde fuese a caer. El diario que era un manojo de páginas amarillentas y sueltas en un folder se desparramó por el piso sucio de su pequeño cuarto.
El escritor fracasado se quedó inmóvil en su escritorio viendo sin ver en dirección a lo que quedaba de su último cigarro en el cenicero, dio el último trago a su cerveza y salió a comprar más cerveza.
El escritor, el gran escritor, la gran promesa de la novela corta llegó de madrugada a su casa con la firme intención de suicidarse, estaba borracho de cerveza y deprimido. El escritor fracasado colgó una cuerda en el techo de su casa para ahorcarse, se subió a una silla y se anudó el cuello con fuerza, y sin pensarlo dos veces saltó de la silla, la cuerda no resistió su sobre peso y se rompió,  el gran escritor cayó desmayado de borracho en el piso sobre las páginas de su triste diario…
Era la quinta vez que fracasaba un intento de suicidio… incluso el escritor fracasado llegó a pensar que era inmortal.

Yo te olvido

He notado algo últimamente, bueno, algo que me pasa constantemente… sí, mujeres.
Y es que no sé por qué las mujeres empiezan a comportarse como unas estúpidas cuando se dan cuenta que estoy interesado en ellas. Se vuelven unas malignas las muy perras, se transforman en unas malditas brujas.
En mi experiencia (risas), esto, contando la última vez, que fue hace como tres días, ya van como cincuenta veces que me sucede, sí, soy un maldito masoquista.
Le declaro mi amor a una mujer en un poema y ella me deja de hablar… ¡Que mierda significa eso!
Le escribí un enorme poema de dos páginas, incendié las pocas neuronas que me quedan buscando las palabras y rimas que dieran como resultado las mejores combinaciones de amor…
Desperdicié dos hojas de blanco papel escribiendo un poema que ni siquiera fue apreciado por la perra insensible que lo leyó.
¡Estúpida, mal musa! ¡Si me costó tanto escribirte ese poema falso fue porque no sos capaz de inspirar una mierda! ¡No te vuelvo a escribir, ni al llamar ni nada! (estoy gritando).
Estúpida, cabrona, el que debería hacerse del rogar soy yo, yo soy el artista, el pintor. Yo soy el escritor y creador del maldito burdel ambulante, yo soy el autor de dos de los mejores libros no leídos que puede dar este jodido país. Yo soy el que te deja, yo te olvido.
¡Yo soy el maldito Ixtab Aruma, Quién sos vos! No te necesito, en la calle se encuentran cosas mejores, en las calles no falta la inspiración, las mujeres de la calle; las putas, ellas nunca me dicen que no, ellas si saben cómo inspirar a un escritor. Así es: los burdeles son mi templo y las putas mi religión; ante ellas me pongo de rodillas… aunque la verdad, casi siempre son ellas las que se ponen de rodillas ante mí…

“Compa les venimos a robar”

¿Qué tienda saquearemos este día?
Todos estuvimos de acuerdo, casi todos teníamos el mismo pensamiento; teníamos que saquear alguna transnacional o al menos incendiarla… Así fue.
Eramos cientos, una multitud encabronada, encachimbada pues. La euforia nos desbordaba a todos y todas. cada quien con una roca o algún palo en la mano, sí, listos para romperle la cabeza a cualquier cerdo uniformado, sí, de ver algún azul lo más seguro es que lo hubiésemos reventado a verga hasta matarlo. De haber tenido un arma jamás hubiese dudado de disparar hasta matar a cualquier cerdo que se cruce en mi camino.
Eran la como las dos de la mañana, llegamos a un pequeño centro comercial del barrio; pizza hot, burdel king, circo k, entre otras de esas mierdas…
Nosotros todos locos, encapuchados, desquiciados y drogados. Habían como cinco guardias, sí, estaban cagados de miedo… nos acercamos con violencia y empezamos a quebrar vidrios y vitrinas, luego vino el saqueo, después vi arder el fuego en varias tiendas.
No supe que fue de los guardias del lugar. solo sé que nadie regreso con las manos vacías a casa.

Un poema inconcluso…

Hoy tenía planeado en mi agenda escribir un poema, para este blog,
pero no se me ocurrió una mierda.
Mejor les voy a contar de la vez que perdí mi santísima virginidad con un una puta. ¡Sí, eso si que es historia, grato recuerdo! ¡Bué experiencia! Buena mierda que contar… así es.
Lo recuerdo como si fuese ayer:
Sus tacones altos resonando en un pasillo oscuro,
sus media rotas, su tanga roja, sus labios también (ambos).
Aún recuerdo el olor de su perfume barato… lo tengo impregnado en mis fosas nasales perennemente.
El pago, lo acordado… sin negociar ni nada, no pedí rebaja ni nada, hubiese aceptado cualquier precio… yo estaba endemoniado.
Ella desvistiéndose en silencio y casi con timidez, como si fuese su primera vez.
Yo ya no estaba seguro de querer hacerlo, tenía miedo y salí corriendo.

El siguiente fin de semana lo volví a intentar; esta vez con un travestí, esta vez no corrí pero me corrí muy pronto…

 

 

¿Artista o vagabundo?

Hace rato que quería irme lo más lejos posible de mi jodida casa, sí, ya no aguantaba tanta mierda, un hombre necesitad liberta. Un hombre quiere hacer lo que quiera sin que le estén renegando cada mierda que hace. Bueno, ellos (mis padres) tenían razón, si quería vivir bajo ese techo tenía que seguir ciertas estúpidas reglas.

–Sí vas a vivir en esta casa vas a hacer lo que nosotros digamos, acá no queremos vagos –gritó mi papá, traicionándome  de un brazo mientras yo trataba de romper el celular que tenía en mi mano.
Mi mamá lloraba en una esquina, también estaba encabronada conmigo, sí, ella también me mandó a la mierda.
–¡Me voy a la mierda de esta casa! –les grité a los dos.
Subí a mi cuarto y empecé a hacer maletas sin saber para dónde ir… llené mi mochila con lo indispensable; un par de calcetines, dos calzoncillos, tres pares de camisas y un pantalón. Bueno, a eso debemos sumarle la ropa que llevaba puesta.
Hice maletas y salí como un rayo de esa jodida casa, sí, al fin la libertad que tanto deseaba, sí, un paso hacia la independencia… ¡que emoción! a la mierda con ustedes dos grité en mi mente. ya me las arreglaré por mi cuenta, ¡creen acaso que no podré vivir sin ustedes!

Darling, ¿pero de qué vas a vivir queridín? ¿Acaso pensás que vas a vivir de lo que escribís, de tus pinturas raras y tus malabares?
Mi tía me recibió con los brazos abiertos claro, pero yo sé que eso no será por mucho tiempo… un hombre come, bebe, caga… todos esos son gastos y yo apenas traigo un par de pesos en la bolsa.
Me hicieron espacio en un sofá viejo, pero duermo de lo lindo en el, claro, con clonazepam hasta en la piedras dormiría de lo lindo.
En todo este tiempo he estado pensando en cómo obtener dinero… todo el mundo piensa que debo trabajar, cortarme el pelo, la barba, vestirme de charol como esos capullos que van los domingos a la iglesia. He estado pensando que quizás sea posible ganar un par de centavos con mi arte… sí amigo, dicen que mis pinturas no son tan malas, y no sé, quizás podría pintar un poco y ver que pasa. También está lo de escribir, pero dudo que gane un centavo con la mierda que escribo. intenté poner un botón de donaciones a este blog, pero no pude a pesar de haber visto más de diez tutoriales… bueno, escribí también dos libros, y las personas que lo leyeron y lo están leyendo dicen que es cosa buena… pero, ya saben, es difícil publicar una mierda, y más aun cuando eres un sin nombre…
Bueno, he estado practicando duro con los malabares, creo que aun no sé tantos trucos, pero lo que falta por aprender lo aprenderé en el camino. Un día de estos voy a salir con mis pelotas y me pondré bajo una luz roja y empezaré a jugar mis malabares y a ver que pasa… nunca lo he hecho pero la ocasión lo amerita, sí un día de estos saldré un par de horas y espero conseguir lo suficiente para comer y llevar algo de ganancias para aportar en la casa en la que me estoy quedando.
Así empieza una nueva etapa de mi vida, mis familiares creen que soy un vago, mis compas de la universidad piensan que soy un artista… no sé si voy a poder seguir estudiando… no sé por qué mi familia no entiende que yo no soy un obrero, yo soy un jodido artista, ¡soy escritor, pintor y malabarista!