Mes: mayo 2017

Viviendo en un burdel

“Abrir las piernas de una puta es como abrir las puertas del infierno.”

Hace tres semanas que estoy viviendo un burdel; hace tres semanas que estoy muriendo en un burdel…

Anuncios
“Soy Kafkiano y amo las cucarachas”

“Soy Kafkiano y amo las cucarachas”

Yo le temía a las cucarachas,
las miraba y mi cuerpo temblaba,
a veces hasta gritaba pidiendo ayuda.
¡Mamá!
Las asesinaba;
las aplastaba, las envenenaba,
la gente dice que son una plaga.
Yo antes mataba a las cucarachas,
pero después de leer a Kafka dejé de matar cucarachas,
ahora las dejo vivas, ellas son mis amigas.
Ahora mi cuarto es un nido de cucarachas,
las hay de todos los tamaños y colores,
algunas son realmente gigantescas; algunas de ellas son voladoras, pero son pocas las que tienen ese talento. Siempre están cerca de mis rayas, creo que a ellas también les encanta la coca. 
He pensado en construirles una pequeña casita, una especie de nido, colmena, o como se llame el lugar en el que se reunen la cucarachas para hacer sus fiestas y orgías.

¡Si ven una cucaracha, por el amor de Dios no la maten!

Los gatos de mis vecinas

Venía caminando a media noche en medio de una carretera desolada con un viejo amigo. En ese trayecto había un cementerio, yo tenía miedo no lo niego, traté de acelerar el paso para avanzar lo más pronto posible por esa zona. Cuando estábamos llegando a la esquina en la que termina el cementerio vi aparecer una chica, le grité a mi amigo para que la viera, el empezó a correr, él iba bastante adelantado de mí, corría y se reía, creo que mi cara de susto le provocaba mucha gracia. Yo no podía alcanzarlo ni siquiera podía correr, intenté gritar y me di cuenta que podía, ni siquiera hablar, apenas salía un extraño sonido mudo…

Llegué a mi casa no sé cómo, todavía tenía esa jodida imagen de la muerta en la cabeza, sentía el terror en mi cuerpo en forma de temblores y escalofríos. Me asomé a la ventana de mi cuarto y veo a la chica en el patio de mi casa viéndome con esa maldita cara de muerta. Me atravesó un horrible escalofrío, le grité, no podía, la señalé, la mujer empezó a subir en dirección hacia donde yo estaba. Llegó y saqué fuerzas no sé de dónde y la enfrenté. Le pregunté qué putas quería mientas le sostenía el pico como para que no hablara, tenía miedo de escuchar su voz, pero al decir eso me di cuenta que el de la voz terrible era yo, mi voz sonaba como endemoniada. Entonces la chica fantasma se había transformado en un perro, mi perro, entonces supe que era un sueño, lo tomé y lo aventé por la ventana, yo esperaba a que el volara, el simplemente aterrizó del otro lado y empezó a dar saltos y cabriolas de felicidad… Salté yo también y logré volar hasta donde mi vecina, atravesé su patio, abrí la puerta y pedí permiso para entrar. En el sofá estaba acostada ella, y dando vueltas por ahí estaba su marido, andaba con un martillo tratando de reparar alguna gotera. Me senté al lado de ella y metí mi mano entre sus tetas y saqué una, una aguada y gelatinosa teta de cincuenta y tantos años, la besé, la chupé, destapé sus bragas y encontré un gato, en serio, había un gato allí abajo, esto tiene que ser broma, dije, le acaricié la cabeza al gato y el ronroneaba, creo que por eso le llaman pussy, pensé. y entonces se acercó el marido con el martillo en la mano y me preguntó qué mierda hacia chupándole los cocos a su mujer… Giré y giré y cambié de escenario, no fue un gran cambio, apenas aparecí dos cuadras más allá de donde me encontraba.

Di un saltó hasta la casa de mi vecina, otra vecina, tengo muchas, y al caer en su patio se me abalanzaron dos enormes perros encima y empezaron a morderme los rabiosos. Hice la señal de spiderman y les aventé telaraña en el pico y en las patas y los dejé inmovilizados. Entré hasta donde estaba mi vecina, otra señora casi de sesenta, llevaba puesta un camisón largo y transparente, y un plato de espaguetis en la mano. Ella me vio y se metió a su cuarto, la seguí, ella le dio un bocado a sus espaguetis y antes de que lo masticara la besé y sentí la pasta entrar en mi boca, la tiré a la cama, ella seguía comiendo, subí su camisón y bajé su calzón, otro gato, todas con ese jodido gato allí abajo, era la segunda vez, ¡qué clase de broma era esa! Me levanté decepcionado, miré mi celular y vi una foto de Sarina Valentina, y la foto se hizo grande y apareció justo delante de mí, allí estaba Sarina, tirada en la cama boca abajo y con las piernas abiertas esperando a que yo entrara, sus piernas estaban más blancas que nunca y sus tacones altos y rosas eran la razón de mi erección. Caminé hasta ella y se la metí. Se sentía bien, apretado, tibio y húmedo, puse mis manos en sus nalgas y se sentía como acariciar plástico, no era desagradable, solo extraño… Un par de envestidas más y todo había terminado. Me desperté con una mano tratando de despegar mi bóxer para que el semen pudiera salir sin obstáculos mientras mi cuerpo convulsionaba de placer.
Sí amigos, tuve sexo anal con Sarina Valentina, cualquiera hubiese mojado la cama…

 

Catorce años

Tengo una admiradora,
mi vecina, dice que le gusto,
dice que me ama.
Me tira picos cuando me encuentra en la calle,
hasta he intentado cambiar de calle para no verla.
Me siento acosado.

 

Me escribe cartas,
tiene muchos errores ortográficos, esta bien,
a veces da un poco de pesar leerlas…
le pone perfume a las cartas
y dibuja corazones y flechas.
Ya he quemado como cien de esas cartas.

 

Tengo una admiradora,
y creo que esta loca.
Dice que me ama
y me llama a todas horas.
¿Quién le dio mi número?
“Un nuevo mensaje”,
¡una foto!¡en pelota!

 

Mi vecina, ella quiere que le enseñe a besar,
yo le dije que nos pueden encontrar.
Ella insiste, que me quiere devorar.
¿Dónde nos podremos encontrar
sin que nadie nos pueda encontrar?
¿En la noche, atrás de mi casa?
dudo mucho que me pueda controlar…

 

Tengo una admiradora,
mi vecina, ella tiene 14
ella quiere casarse,
dice que me ama,
Y yo ¿llevarla a la cama?
Ella dice haría lo que fuera por mí.
Yo solo le pedí que hiciera una cosa para mí…

 

Al principio ella no quería,
pero al fin la convencí…
tengo una admiradora,
mi vecina…
Ella siempre dice sí.

Mamá

—Feliz día ma.
—¿Un regalo tuyo? ¿Qué es?
—Es mi libro mami. La dedicatoria es para usted.
—No voy a leer otra de tus mierdas. ¡Nunca vas a hacer como Bukowski, entendé!
—No quiero ser como Bukowski mamá; quiero ser como Burroughs.
—Como sea, todos esos eran unos cabrones como vos que solo piensan en beber y en putas.
—La quiero mucho mamá.
—También te quiero, y lo que no quiero es ver que seas un don nadie. Quiero verte trabajar y estudiar, solo así podrás prosperar.
—Mamá, ese libro que tiene en la mano me hará rico y casi famoso. No necesitaré trabajar, ni salir con putas. Me lloverán chicas, chicas bellas y limpias.
—¡Ay por Dios Aruma! !Ya dejá de fantasear!
—Tranquila mami, hoy es día de la madre, vamos a festejar y dejemos de alegar.
—¿De qué trata éste libro?
—¿Lo va leer?
—Sí. Solo espero que no este lleno de porquería como el último que me regalaste.
—No puedo negar que no haya porquerías en ese libro mamá.  El mundo es una porquería…
—Bueno, sea lo que sea lo voy a leer porque lo escribió mi hijo.

Ella es un ángel y yo soy un alien

Soñar con la persona que te gusta es especial, pero soñar con la persona que te gusta estando lúcido es celestial.
Yo estaba sentado en el lugar de siempre esperando a que ella llegara para irnos juntos. Ella al fin llegó; ella siempre me hace esperar, ella siempre llega tarde. Se quedó parada sin decir nada, me miraba con esa forma con la que ella mira y con aquella sonrisa tan grande y linda que tanto me gusta. Llevaba puesto un vestido blanco, tan blanco como su piel, y su pelo negro cayéndole por uno de sus hombros como una cascada hacía que su tez pareciera todavía más blanca…
El cielo se iluminó grandemente, levanté la vista y vi pasar un cometa, “es una señal —pensé—, esto es un sueño”.  Cerré los ojos y pedí un deseo… me levanté de un salto de la banca y corrí hasta ella y la besé con todo el amor que siento por ella, ella me correspondió y me besó de la mejor forma que jamás me han besado, ese beso me hizo sentir inmortal, no importaba nada, yo era feliz y no tenía miedo de nada. Yo nunca he sido un buen besador pero sentía que lo estaba haciendo mejor que los mejores.
Me desperté con tanta alegría que hasta le dije buenos días a mi peor enemigo y hasta sentí ganas de darle un abrazo y un beso.
Si ese cometa cumple mi deseo mi sueño será realidad.

Un grupo gay

Publiqué en una de mis redes que crearía un grupo gay en whatsapp. Alguien me escribió para pedirme información:
—¿Tienes un grupo gay? —Preguntó alguien.
—Lo tengo sí. ¿Vas a participar en nuestro burdel?
—Explícame.
—El burdel ambulante es el nombre del grupo.
—Vale. —Me escribió su número, era de los que empieza con +34,(creo que es el código de los colonos invasores…)
—¿Activo o pasivo? —Pregunté.
—Soy versátil.
—Yo igual, a veces me gusta estar arriba y otras abajo…
—Que rico papi. ¿Cuántos miembros hay en tu grupo? Espero que hayan muchos negros, me encanta sodomizarlos y a ustedes los indios también.
—Somos pocos, con vos seríamos 69. ¿Cuántos años tenés?
—Tengo 20.
—¡Serás el mayor!En nuestro grupo todos son menores de catorce años.
—Lo siento, entonces no quiero entrar.
—Los de 13 y 12 son los mejores polvos amigo.
—NO, no, lo siento, en serio, ya no quiero entrar al grupo.
—No te pongás así, te aseguro que te va a encantar, estos chicos son una delicia… la otra vez me acosté con un chico de trece años y fue el polvo más delicioso que recuerde…
—Estás loco, sos un enfermo y esas cosas que haces dan asco.
—Ya tengo tu número, voy a agregarte…
—¡Vete a la mierda! Si me agregas me salgo. Voy a bloquearte en cuanto sepa tu puto número.
Lo agregué y me bloqueó.
Más tarde esa noche me escribió, se disculpó diciendo que lo sentía y esas cosas. Dijo que lo había alterado un poco saber que todos eran de trece y catorce años… le dije que estaba bien y que no había problema. Dijo que no quería entrar en el grupo pero que le encantaría ver las fotos de esos chicos sin ropa. Me pidió que le enviara fotos de los chicos del grupo, yo, naturalmente me negué y lo mandé muy lejos a comer mierda.

Con los ojos abiertos

venía caminando por el centro a media noche, no había luz en la calle, pensé que eso era algo extraño y que era el tipo de momentos en los que uno debe hacerse la pregunta de si está despierto o está soñando.
Di un pequeño salto y empecé a volar, a flotar en un vacío oscuro y silencioso… la oscuridad se fue transformando hasta formar mi antigua casa… Me levanté de la cama e intenté prender la luz y no funcionó, era un sueño. Salí de mi casa, me dolía horrible la cabeza y tenía los brazos paralizados y dormidos. Sentía que estaba a punto de despertar entonces giré, no funcionó, solo conseguí marearme un poco más, lo volví a intentar y nada, solo conseguí una vomitada.
Aparecieron mis amigos y ya todos sabíamos que era un sueño, pero no sabíamos el de quien… era muy emocionante, en el sueño, saber que estábamos compartiendo un sueño, ¡cuanta alegría! Todos llevábamos una esfera del dragón en la mano y estábamos pensando en invocar a Shenlong , pero algo salió mal, el dragón nunca apareció. Seguimos caminando por la calle, era un lugar muy extraño, ya saben, un barrio de un sueño.
Yo pensaba que si todos estábamos conscientes de estar en un sueño, ¡por que todos íbamos caminando cuando podríamos ir volando! Empecé a flotar y mis amigos me copiaron y me gritaban que no me fuera a despertar porque estaban volando y algo les podía pasar si se caían…
Entramos en una tienda de videojuegos, ahí nos reunimos para hacer torneos.
Yo estaba demasiado emocionado, me di cuenta que estaba bailando y actuando un poco raro, como si estuviera drogado, de hecho, me sentía bastante drogado… saludé a todos los de la tienda como si fueran mis amigos, no conocía a ninguno. Mis amigos habían salido de la tienda y fui tras ellos, afuera me encontré con una amiga: Karla, me acerqué a ella y la besé, ella se dejó, se estaba riendo. Separó su boca de la mía y me dijo que nos besaríamos pero solo ese día. La volví a besar y esta vez fue un beso muy largo. Cuando nos despegamos ella se estaba riendo otra vez, le pregunté la razón y dijo que era muy extraño lo que estaba pasando, le expliqué que estábamos en el sueño de alguien, o de ella, mío, o de quien sea, la cosa es que era un sueño y había que hacer que valga la pena. Antes de que Karla dijera algo la volví a besar, y así estuvimos mucho tiempo, un largo beso… era extraño que nos besáramos con los ojos abiertos.

Cosas de putas

Me desperté un poco enfermo y me masturbé mientras me bañaba esperando sentirme mejor. Tenía que ir al centro a comprar un poco de blanca, hacía días que me había gastado las últimas reservas… y cuando estoy sin blanca mi cabeza no funciona bien y empiezo a enloquecer.
Lo mejor del centro son las putas, hay putas a toda hora; desde las siete de la mañana hasta la madrugada… claro que las putas de la mañana no son tan apetecibles como las de la noche, siempre el turno nocturno tiene lo mejor. El turno de la mañana es el turno más barato, son generalmente chicas a las que les hace falta algo: les falta un ojo, un diente, una pierna, ambos ojos… en fin, no es lo mejor que uno quisiera encontrar, pero si te falta dinero ellas serán tu única opción. Yo soy uno de esos que tiene que conformarse con el turno de la mañana por falta de capital… pero me encontré con la disyuntiva entre gastar el dinero en coca o gastarlo en un polvo… me quedé un rato pensando, meditando, tenía que reflexionarlo muy bien. Un polvo se acaba muy rápido, un polvo también…
Me decidí por un polvo y fuimos al motel. Tuve mucho cuidado en la elección de mi chica, no quería que fuera una de esas a las que le falta una teta.
Ella se quitó la ropa y pude ver que estaba completa, que alivio. Tenía buena pinta, unas piernas muy largas y caderas enormes. Pero antes de que le pusiera la mano encima me obligó a pagar lo que habíamos acordado, pagué los doscientos cincuenta y ella los guardó en su cartera.
—Bienvenido al matadero —dijo.
Sacó un par de condones y un sobre con lubricante. Se persigno y se tiró a la cama con las piernas muy abiertas. Es algo muy común entre las putas eso de persignarse antes de coger, es uno de sus rituales.
—¿Por qué siempre se persignan? —Pregunté.
—Porque una nunca sabe, —respondió con misterio.
Me quité la ropa y me acosté a su lado, ella estaba muy tibia y olía muy bien a pesar de que se notaba que no se había bañado.
—¿Cuántos años tenés? —Dije mientras apretaba sus tetas con mis manos.
—¡Y eso que importa! —Dijo ella de mala gana.
—¿Cómo te llamás?
—¿Es en serio? ¡Esas cosas no importan, estamos perdiendo tiempo, mejor decime cómo me querés, cómo querés que me ponga¡
Ella subió encima de mí y con la ayuda de sus manos colocó mi pequeño pene en su estrecho agujero. Ella empezó a moverse y lo hacía muy bien… ambos nos mirábamos a los ojos.
—¿Por qué un chico tan guapo como vos tiene que pagar para coger? —preguntó ella mientras introducía mi pene que se había vuelto a salir.
—Soy un hombre de putas, nunca he podido salir con gente decente, dicen que estoy loco.
—Pues la verdad que tenés un pinta de chiflado… ja, ja, ja.
—¿Te gustaría ser mi novia?
—No.
Un par de sexys movimientos después yo me había derramado… ella se apartó y me ayudo a quitar el condón. Se puso la ropa rápidamente y sin decir adiós se largó.