Mes: diciembre 2016

Una carta para mamá

Hola mamá ¿cómo le va? ¿Cómo está papá?
Espero que ambos estén muy bien.

A mí me va excelente acá en la ciudad, pero claro, extraño mucho el pueblo.
Extraño mi gente. Extraño tanto despertar con el canto de los gallos, mamá usted sabe que a mí me encantaba eso.
La próxima vez que vaya al pueblo tengan listo todo para ir a pescar al río. !Ah¡ Y dígale a papá que tiene una apuesta que pagar. Su equipo perdió otra final.
Pero bueno, mamá, el motivo por el cual le escribo esta carta es para decirle que me voy a casar.
Mamá si Dios quiere este año me voy a graduar, y para que la celebración sea más grande, de paso me voy a casar.

Mamá, respire profundo.
Voy a casarme con una trans chica.
Yo sé que usted, mi papá, la familia y el pueblo, el mundo entero no lo van a aceptar, pero es mi decisión, es mi vida y yo decido. Con su consentimiento o no yo me voy a casar.
Voy a casarme porque estoy enamorado de alguien que me ama, y que sin duda es lo mejor que me ha pasado en la vida.
Ella se llama Guadalupe, y estudiamos la misma carrera, ella es mi compañera en la mayoría de mis clases. Tiene 25 igual que yo.
De verdad que no creería que ella nació varón, ella tiene todo de mujer, casi todo…
bueno, aun no tenemos una fecha para nuestra boda, pero cuando la tengamos ustedes serán los primeros en recibir la invitación. Y si ustedes nos dan la bendición, nos gustaría casarnos en mi pueblo, en su amado pueblo.

Aruma.

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Si tuvieras pene…

Si tuvieras pene…

A mi última novia no le hizo mucha gracia cuando le dije que sería mejor que tuviese pene en lugar de vagina…
No sé por qué eso la molesto tanto, solo es uno de mis fetiches. Cariño, soy un fetichista y adoro, nena, yo amo a las mujeres con pene. Si tuvieses un pene entre tus piernas serías perfecta.
Le pedí, le supliqué, que aunque sea se pusiera uno de esos penes falsos, plásticos, para cumplir una de mis fantasías, pero ella no cedió y más bien se enojó. Estaba indignada.
De cualquier forma creo que nunca será igual uno de plástico con uno de carne…
A ella solo le hacía falta el pene para ser mi chica ideal.

 

Dos pisos para verte

Salté desde mi balcón hasta tu casa.
También lo hubiera hecho desde un avión si me lo hubieses pedido.
Sabes que por ti soy capaz de hacer cualquier cosa, por imposible que parezca, o peligrosa…
Desde mi casa a la tuya hay una altura de más de tres metros…
Perdón por haber roto tu techo y haberte causado tantos problemas con tu papá, mi intención no era esa, yo solo quería verte y encontrarnos como siempre lo hacemos.
Esta vez lo eché todo a perder. Tu papá ya no me quiere ni ver…
El doctor dice pudo ser peor, que la saqué barata con un par de piernas rotas.
¿Por  qué no me has venido a ver?  Quiero que seas la primera en rayar mi yeso.

Pies de ángel

¡Qué lindos pies tienes! Si yo fuese tu novio, no te dejaría salir a la calle con zapatos abiertos.
Para mí sería como si fueses por la calle enseñando los senos, no lo soportaría, me moriría de celos. Sólo yo podría ver tus pies en este mundo. Nadie más.
Para mí los pies, en las mujeres, son como una parte íntima que no debería dejarse ver.
“Suerte que no soy tu novia”.

Tu pelo

Hilos de plata cual rayos de luna sobre tu cabello. Es hermoso contemplar tu pelo y todavía más lo es percibir su aroma, sentir su textura entre mis dedos… no sé qué tónico estás usando en tu pelo, pero debo confesarte que ese olor me está enloqueciendo.
¿Me regalarías un mechón de tu cabello para ponerlo bajo mi almohada y así inducir a los más hermosos sueños en los que tú serás la protagonista principal?

Delírium trémens II

Delírium trémens II

¿Qué se sentirá ganar la lotería? Esto fue lo que me pasó un día:
En mi último sueño asalté un banco y me guardé un billete de quinientos en la bolsa.
—Acá viene lo bueno—, cuando desperté y reviso mis bolsas me encuentro el mismo billete de quinientos! ¿Qué es esto? ¿No me digas que es otro de tus sueños?
¡No! No lo es, estoy despierto, ya hice todas las pruebas de realidad y si estoy despierto. ¡En serio esto es increíble! ¡Yo sabía que algún día lo tenía que lograr!

— Papá siéntese que lo que le tengo que contar lo hará desmayar.
— ¿Al fin te vas a casar?
— No, papá, es otra cosa…
Y le conté lo de los quinientos pesos.
Mi papá puso esa cara que pone cuando le dicen una estupidez.
— Papá para que me crea, vea: —le mostré el billete.
Mi papá se paró de un salto y se fue a buscar a mi mamá, no parecía muy contento.
Empezó a gritarle a mi mamá porque ella no aparecía, cuando al fin llegó le dijo:
— Tu hijo anda con delirio, otra vez.
Mi madre se puso a llorar y yo la traté de consolar mostrándole el billete, pero no funcionó. Algo andaba mal con ellos dos.
— Dice que ese pedazo de papel es un billete de quinientos —dijo mi papá.
— Hay que llevarlo al hospital. —dijo ella llorando.
— ¿Para qué se vuelva a escapar?
— No lo podemos dejar así, es nuestro hijo.
— Este cipote no tiene solución. El eligió la perdición.
— Todo por eses malditos sueños, ya le había dicho yo que deje de jugar con brujería.
— Y la droga.
— ¿Qué hacemos?
— Hay que internarlo y cuando salga de rehabilitación lo mandamos para el pueblo.
— Allá se va empeorar, allá nadie lo va controlar.
— Ya no es un niño.
— No lo puedo dejar, soy la mamá…

Una semana sin fumar

¡Ay, estos pajarracos!
Me enloquecen con sus melodías de amor.
¡No ven que estoy sufriendo por amor!
¿Por qué no van cantar a ventana de alguien más?
A mí déjenme en paz.

 

-Los pájaros: Solo pretendíamos hacerte alegrar el corazón,
con nuestra bella canción…
Perdónanos, no sabíamos que eras un gruñón.
¡Nunca más volveremos a esta ventana!

 

-El gruñón: Pajaritos bonitos, perdonen mi mal humor,
es que sufro mucho con eso del amor.
Mi novia me ha roto el corazón,
lo que me hizo no tiene perdón.

 

-Los pájaros: todo tiene perdón…
-El gruñón: “que la perdone Dios.”
-¡Qué te perdone Dios, a vos! Adiós.

Luces en la playa

Fuimos a la playa y vi a mi tía en traje de baño…
Cuando estuve solo, en el baño, pensé mucho en ella; en sus piernas, en sus tetas…
¡Esto esta mal, es la hermana de mi mamá!
¡No debería masturbarme pensando en ella! No importa, ya voy a terminar.

A la mañana siguiente, ella me pidió que ayude con en bloqueador… “Con gusto tía ”
¡Qué piel tan suave y sedosa!
Siento un remolino entre mis piernas…
Esa noche, mi tía bebió y se emborrachó. La llevé hasta su cuarto. Le quité los zapatos, sus medias olían. Olor estimulante… Jugué con sus pies, con sus piernas en medias. Llegué a la cima de la montaña y el bosque era espeso y abundante, justo como me gustan para acampar.
Desabotoné su camisa, ella se movía un poco, y hablaba cosas, al despertar no lo recordaría. Mis manos inquietas no aguantaban más.
Desnudé sus senos y puse mis labios secos sobre ellos.
Ya no era yo, es el deseo. Ya no puedo parar, debo entrar…
¡Tía voy a estallar!
Abrí sus piernas y besé sus labios escondidos tras el manto de su vello.
Voy a entrar y me quedaré adentro para siempre…